La receta del latte macchiato


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El latte macchiato es una de las recetas de café con leche clásicas.

Este tipo de café es muy popular en Italia, pero también en España, donde le llamamos «leche manchada». Es una bebida perfecta tanto para el desayuno como para tomar a media tarde por tener más leche que café, lo que le hace ideal para tomar acompañado de algún dulce o galleta.

De hecho, este es el signo diferenciador del latte macchiato respecto otros cafés con leche: se utiliza más leche que café. La proporción, de hecho, sería de 1/4 de café espresso, con las 3/4 partes restantes para la leche con su espuma.

Otro rasgo que le diferencia del cappuccino o el café con leche es la forma de servirlo. Y es que debe servirse primero la leche con su espuma, y luego se vierte el café. De hecho de aquí le viene el nombre: al hacerlo así la leche queda «manchada» por el café, quedando una bebida de 3 capas, con el café atrapado entre la capa de leche y la espuma de arriba.

Además, la forma típica de servirlo es en un vaso de cristal alto y transparente. Seguro que lo has visto más de una vez al pedirlo en una cafetería, y debes saber que se hace así para poder distinguir los colores que se forman con estas tres capas en el vaso.

De todas formas esto del vaso es opcional. Lo que sí es importante de cara a preparar un latte macchiato como se debe es servir primero la leche, y luego el café.

No confundir…

Aunque el nombre se parece, lo que puede llevar a confusión, el latte macchiato y el macchiato a secas no son lo mismo. Un café macchiato es justo lo contrario, ya que se trata de una taza de espresso a la que se le agrega un poquito de leche, el equivalente a nuestro café cortado.

Preparando el latte macchiato, paso a paso

Antes de ir al lío, recordarte que para una espuma de leche perfecta, lo mejor es emplear leche entera fría. El motivo es que al tener más grasa, la espuma con leche entera queda más densa y cremosa, que es justamente el objetivo.

Para espumar la leche debemos usar el vaporizador de nuestras cafeteras express o superautomáticas. Si no tenemos una cafetera con vaporizador, entonces podemos usar un espumador de leche.

  1. Vierte unos 300 ml de leche en una jarra metálica. Situa la jarra bajo el vaporizador, de manera que este quede ligeramente sumergido en la leche y con la jarra un poco inclinada.
  2. Acciona la manga de vapor y mueve en pequeños círculos y ligeramente de arriba a abajo la jarra. La leche se va batiendo y formando la capa de espuma.
  3. Detén el vapor cuando la leche alcance los 65ºC aproximadamente. Lo sabrás porque la jarra quemará, y puedes guiarte también por el tamaño de las burbujas: estas han de ser pequeñas.
  4. Puedes compactar un poco más la espuma golpeando la base de la jarra suavemente. A continuación ya puedes verter la leche en el vaso.
  5. Ahora toca hacer el café. Ha de ser un ristretto o un espresso, de no más de 30 ml. Una vez hecho, lo viertes en el vaso con la leche.
  6. Puedes darle un toque más sabroso a tu latte macchiato, coronando la capa de espuma con canela, vainilla o chocolate.

¡Importante!

Como ya te he dicho antes, la gracia de este tipo de café reside en dividir el vaso en 3 capas, quedando el café en medio de dos capas de leche. Por ello es importante que, al verter el café, lo hagas lentamente y en el centro, así también queda manchada la capa de espuma de leche y hacemos honor al hombre de esta especialidad 😉

Tomando un latte macchiato

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